Desde hace al menos 10000 años la Provincia de Buenos Aires fue habitada por sociedades cazadoras recolectoras. Hoy, como evidencia de sus actividades, podemos encontrar pinturas rupestres en abrigos rocosos y otros artefactos, como fragmentos cerámicos, molinos y puntas de flechas, que pueden quedar expuestos en la superficie por la acción de las lagunas o el arado de los campos.

Si bien son los Arqueólogos quienes trabajan con estos restos y su contexto, es responsabilidad de todos conservarlos, debido a que son el único medio a través del cual podemos conocer nuestra historia local, regional y nacional.

¿Cómo podemos colaborar en su protección?

  Dejar en el lugar y no tocando cualquier resto arqueológico que se encuentre.
  Avisar a las autoridades competentes el lugar del hallazgo.
  No rayar las pinturas rupestres de las cuevas.
  No visitar cuevas con pinturas rupestres que no estén abiertas de manera programada por
       las autoridades locales.
  No llevar como "recuerdo" materiales arqueológicos: instrumentos sobre rocas, huesos,
       cerámica, metales, etc.
  Respetar la Ley Nacional 25.743/03.

En la Provincia de Buenos Aires contamos con la Ley Provincial 10.419, de creación de la Comisión Provincial de Patrimonio Cultural.

Ley 25.743/03.

Decreto de reglamentación 1022.

Ley 10.419.